Metafísica para principiantes (III): no somos máquinas : Verdad, Bondad y Belleza

martes, 3 de abril de 2007

Metafísica para principiantes (III): no somos máquinas

Este siglo XXI está caracterizándose por la informatización vertiginosa de nuestras vidas. Cualquier día de éstos nos encontraremos en la paella dominical de la suegra a 3PO sentado a la mesa, servilleta al cuello, cantándole Clavelitos. La portentosa mente humana es la creadora de un nuevo mundo en que prácticamente todo es programable. Hoy hasta los tractores llevan GPS. Qué tiempos aquellos en que el hombre de campo, transistor al hombro, se orientaba usando su mondadientes y filosofaba mientras envidioso veía fornicar al ganado.

Los seres humanos nos diferenciamos de las máquinas en muchos aspectos, aunque cada vez se diseñen más parecidas a nuestros cerebros. A menudo se nos dice que un ordenador piensa millones de veces más rápido que un ser humano, pero dicha afirmación resulta, sencillamente, una falacia. Un ordenador jamás podrá pensar como una persona pues carece de su mente. Pero ojo, no confundamos mente con cerebro. Tu cerebro es el instrumento que usa tu mente, y que se encuentra perfectamente localizable y visible dentro de tu hermoso cráneo. Tu mente, también conocida como el observador por muchos científicos y filósofos, no se sabe muy dónde está, pero las últimas investigaciones creen que supera los límites de tu cuerpo.

El caso es que hoy desgraciadamente las máquinas se han apoderado de su creador. Hasta tal punto estamos siendo dominados por ellas, que asumimos ser tratados como una más de la cadena laboral, que ni siente ni padece, para regocijo de tu empresa. Al ser humano se le está exigiendo la perfección y rapidez de la máquina, cuando eso es sencillamente imposible. De ahí que los habitantes de la Tierra nos estemos volviendo locos pues hemos superado nuestros límites, alcanzando el tristemente célebre burn-out, o sea, socarramiento.

A diferencia de un ordenador, nosotros no tenemos un servicio técnico que nos repare a sesenta euros la hora. El ser humano sólo cuenta con psiquiatras que no nos reparan, tan sólo nos recauchutan, y por una minuta mucho mayor. Ya os comenté en Estrés, que esta vida moderna obra del progreso humano está causando en nuestros cuerpos unos daños que, en ocasiones, son irreversibles. Está demostrado que nuestra mente, y por tanto nuestro cuerpo, funciona mucho mejor desde la calma, la tranquilidad y el sosiego. Cuando estamos tranquilos nuestra mente, clave en la metafísica, es capaz de logros portentosos, como el que os voy a citar a continuación.

Es muy célebre un experimento asombroso que demuestra hasta que punto las máquinas están subordinadas a esa maravilla que es la mente humana. En Princeton desde hace décadas se dirige una red mundial de ordenadores que generan números aleatorios. Cada uno ofrece por minuto una secuencia al azar de doscientos dígitos binarios, es decir, unos y ceros. ¿Sabías que cada vez que ocurre un acontecimiento muy impactante que remueve la conciencia de la población mundial, los resultados cambian enormemente? Pero es que también se ha cogido arbitrariamente a gente común de la calle sin ningún entrenamiento mental especial, como tú y como yo. Se les ha pedido, a cambio de un bocadillo y una Cocacola, que modifiquen mentalmente el flujo de unos y ceros, por ejemplo, lograr muchos más unos que ceros. Pues lo creas o no, lo han conseguido.

Pero no se vayan todavía, que aún hay más. Cuando los científicos de dicho experimento han elegido cuidadosamente a grupos profesionales de meditación, los resultados han sido todavía más asombrosos, pues instantáneamente el flujo de unos y ceros se desvió de la media habitual de manera espectacular. Moraleja: la ciencia está demostrando que cualquier mente humana, en plan Wifi total o inalámbricamente, es capaz de interferir en el funcionamiento de una máquina. Por eso la gran revolución del siglo XXI está por llegar, pues cuando seamos plenamente conscientes del infinito potencial de la mente humana, hasta George Lucas lo va a flipar.


4 COMENTARIOS:

Anónimo dijo...

Si el universo es mental, ¿cómo no va a ser poderosa nuestra mente? Es la que mueve el mundo, la que crea todas las realidades que percibimos, las físicas y psíquicas. Cualquier experimento de esta índole que se haga, dará resultados sorprendentes, porque el ser humano todavía no ha comprendido la capacidad que tiene de modificar el mundo y su materia. Profesor Sibelius.

Fernando Solera dijo...

Celebro que le interesen estos temas, Profesor Sibelius. En realidad son apasionantes. Desgraciadamente a la mayoría de la sociedad no se le puede hablar de estos temas, más que nada porque ya se han encargado de hacernos creer que son muy complejos cuando, en el fondo, son más sencillos de lo que parece.

Anónimo dijo...

Donde esté la mente humana, ningún aparato ni máquina podrá nunca imperar. Eso sí, siempre con el beneplácito del ser humano, que es el que pone pegas y problemas a cualquier cosa que no esté bajo su dominio. TANA

blanca dijo...

Super apasionadisima de estos temas, y lo que pienso es que todos de alguna manera o de otra, (Por informacion de otras vidas, o por mera intuicion) sabemos que todo estas cosas que la metafisica explica, ya las sabiamos, solo las estamos reafirmando con cada conocimiento nuevo que se nos va presentando.